Turismo apoyando la conservación

Ganadería

El noreste de Bolivia tiene áreas extensivas de pampas, donde el ganado crece casi sin cuidado, y solo un puñado de familias ricas son sus dueños. Estas familias tienen mucho poder político. Hasta hace poco, el estado Boliviano reconocía en derecho a tierras a los ganaderos cincuenta hectáreas por cabeza de ganado, mientras que para una familia apenas reconocía diez.

En los últimos años los movimientos indígenas han ejercido mucha presión, particularmente mediante largas marchas, para modificar las leyes. La última reforma se dio en diciembre de 2006 con lo cual muchas tierras se revertirán al
Estado y luego serán distribuidas a comunidades indígenas. La crinza de ganado en pampas naturales no aña la tierra.

Lastimosamente, la ganadería se ha extendido a zonas de bosque tropical de gran valor en biodiversidad, y este está siendo quemado sin pena. La ganadería no es sustentable en la mayoría de estas regiones por la pobreza de sus suelos por lo cual es una actividad por demás depredadora.