Turismo apoyando la conservación

Colonización

 

Colonización

En Bolivia la colonización de las tierras bajas empezó como un castigo a los dirigentes sindicales, particularmente mineros. Eran enviados al trópico sin ningún apoyo para su adaptación, y los índices de muerte por enfermedades tropicales y tuberculosis eran altos. Con el tiempo, en las regiones de occidente, de altura, las tierras empezaron a escasear debido a la degradación de las mismas por malos usos, así como el aumento de población.

En vez de invertir en la recuperación de tierras con la reconstrucción de andenes, de sistemas de riego, y de apoyo a la producción campesina, la solución fácil para los gobiernos de turno fue de incentivar la migración a las tierras bajas, cosa que se acompañó con la construcción de carreteras para el saqueo de los recursos naturales.

La falta de experiencia en bosques tropicales provocaba temor a la flora y fauna en los colonizadores, y estos adoptaron un sistema mediante el cual arrasaban con todo para hacer sus cultivos. Se quemaron bosques valiosísimos sin aprovecharlos de ninguna manera.

Lastimosamente esta costumbre sigue hasta el día de hoy cuando encontramos que el borde del Parque Madidi está siendo quemado con el apoyo de organizaciones no gubernamentales que están donando motosierras a los colonos para que puedan destruir estos bosques extraordinarios con mayor velocidad. Los colonos ignoran la fragilidad de estas tierras que tienen una capa de humus muy pequeña y cuyo valor está en la biomasa. Talan y queman los bosques con mucho esfuerzo, para descubrir a los tres o cuatro años que las tierras ya no rinden porque se están volviendo estériles.

Las abandonan y se meten a otro bosque primario para repetir la experiencia, creando un ciclo destructivo difícil de frenar. Otro ciclo destructivo en este proceso es el uso de herbicidas y pesticidas, muchos de los cuales están prohibidos en los países del norte, uso que fue incentivado por proyectos de “desarrollo” de gobiernos anteriores.