Turismo apoyando la conservación

Represas

Bolivia es definitivamente uno de los países más privilegiados del mundo. Tenemos entre las montañas más hermosas del mundo, comparables solamente a las Himalayas. Según los monjes tibetanos que han visitado el lugar, el poder espiritual de nuestras montañas no tiene nada que envidiar a las Himalayas. Desde alturas por encima de los seis mil metros, las aguas de estas montañas desembocan al Amazonas.

Estas forman los lagos de montaña, riachuelos, cascadas, desde donde las aguas descienden a través del bosque nublado, los bosques subtropicales, convergiendo en los ríos navegables que facilitan el acceso a los bosques tropicales. Las aguas en estas áreas forman parte de paisajes paradisíacos. El agua atrae vida y si uno es respetuoso de ella, puede compartir un tiempo con una gran variedad de animales extraordinarios.

Una manera hermosa de viajar en estas áreas es con una bolsa de goma. Esta se infla y simplemente se flota y nada río abajo. Donde las cachuelas o las cascadas son demasiado fuertes, se camina alrededor de ellas y continúa bajando las alturas con gran diversión.

El flujo de estas aguas permite generar energía y muchas comunidades se aprovechan de esto, instalando motores pelton para producir electricidad. Este método de generar energía en baja escala, es algo que puede realizarse sin
perjudicar a la naturaleza y mejora la calidad de vida la población local. Sin embargo, existe otra forma de usar el agua que ha demostrado ser devastadora: las represas gigantes. Una de estas represas de agua fue propuesta en el área que ahora es el Parque Nacional Madidi hace cincuenta años, pero el proyecto quedó olvidado hasta hace algunos años cuando fue recuperado por una figura política importante.

Esta represa hubiese inundado alrededor de cuatrocientas mil hectáreas del Parque Nacional Madidi, dejando a Bolivia con una deuda enorme (el costo estimado estaba sobre de los tres mil millones de dólares). Además de esto, la represa hubiese empobrecido a millares de hectáreas de tierras que dependen de las inundaciones para mantener su fertilidad, así como provocado la destrucción del hábitat de incontable variedad de fauna.

Fue solamente debido a los esfuerzos de la Fundación Eco Bolivia (www.ecobolivia.org) (colaborada por el Internacional Rivers Network (www.irn.org), European Rivers Network (www.rivernet.org), World Commisión on Dams (www.dams.org), el Rainforest Action Network (www.ran.org), y la Nacional Geographic Society (www.nationalgeographic.com/ngm/0003/madidi) que este projecto destructivo fue detenido.