Turismo apoyando la conservación

Historia del Madidi

El corazón del Mosaico Madidi es el Parque Nacional Madidi. Nuestros esfuerzos en la creación de este parque empezaron durante los años sesenta, que era un tiempo cuando la ecología y conservación estaban lejos de la mente de gente y a menudo nos llamaban “locos” y “contra el desarrollo”. En esa época intentamos hacer titular las tierras de las comunidades indígenas de la región, propuesta que no tuvo mucho eco en la población ya que aun no concebían que la tierra pudiese tener dueños. La propuesta de crear un parque fue vista como algo muy raro y no necesario.

La primera propuesta formal para la creación de un parque nacional fue en los años setenta, propuesta para la creación del Parque Caquiahuaca, propuesta que fue negada.

En los años ochenta, las empresas madereras estaban causando mucho daño en el área. Rosa Maria Ruiz documentó este daño y trató de generar conciencia en las comunidades locales para mostrar la urgente necesidad de conservar el área y propuso la creación del Parque Nacional Madidi. En 1990 inició encuentros con las comunidades de la región, apoyando su organización como pueblo étnico, y proponiéndoles la titulación de sus tierras como pueblo así como la creación del parque. En 1991 y 1992 ella viajó a casi todas las comunidades y núcleos familiares del propuesto parque para consultarles sobre su apoyo a la creación del mismo. Anduvo a pie y por balsa en los ríos ya que en esa época no existían ni caminos ni lanchas a motor en la región. Mantuvo una serie de reuniones en cada lugar explicando lo que es un parque nacional, analizando las ventajas y desventajas, y recogiendo las inquietudes de los pobladores. Con este esfuerzo obtuvo un apoyo unánime para la creación del Parque Nacional Madidi ( Ingresar para ver copias de algunas de las cartas de apoyo de las comunidades ).

No fue hasta 1992, después de la Cumbre de Río sobre medio ambiente, que el gobierno boliviano estuvo dispuesto a considerar la creación del Parque Nacional Madidi. Fue allí que Rosa Maria Ruiz y su madre, Lucie Ruiz, crearon la Fundación Eco Bolivia para dar más fuerza al impulso de áreas protegidas que ayuden a mejorar la calidad de vida de los pobladores locales. Mediante estos esfuerzos se logró el apoyo del Banco Mundial, que en 1992 comprometió recursos para la administración del Parque Madidi, y se despertó interés internacional sobre el valor del área. En este proceso también el informe del Rapid Assessment Program dirigido por el ornitólogo Ted Parker confirmando la gran importancia en flora y fauna de la región fue importante.

A pesar de toda esta evidencia y apoyo, el gobierno boliviano encontraba pretextos para no crear el parque. Entre ellos era la presencia de una concesión maderera dentro del área propuesta por Rosa María Ruiz, y el argumento de que el área era demasiado grande (la propuesta era de un área de casi tres millones de hectáreas). Ante esto, la Fundación Eco Bolivia negoció durante tres años con la empresa maderera, negociaciones que fueron exitosas pero resistidas por el gobierno de Sanchez de Lozada. Este gobierno también intentó reducir el área del propuesto parque a una pequeña franja en la frontera con el Perú (esto les hubiese permitido acceder a los fondos prometidos por el Banco Mundial sin proteger las áreas más frágiles), y finalmente excluyó del parque a áreas de muchísima importancia ecológica que ni tenían población, pero que si tenían gran riqueza maderera. Hoy estas áreas están siendo depredadas sin pena ni beneficio para el país.

Finalmente en 1995, gracias a la permanente presión de la Fundación Eco Bolivia, y las conclusiones de un análisis de una consultora contratada por el gobierno boliviano, análisis que determinó que lo único que frenaba la creación del Parque Madidi era la falta de voluntad política, se firmó el decreto de creación del parque. Gracias al arduo trabajo de la Fundación Eco Bolivia, el decreto respetaba todas las recomendaciones hechas por las comunidades en las consultas hechas por Rosa María Ruiz, y establecía que la población local debía tener prioridad en todos los beneficios que traería el parque.

El corazón del Mosaico Madidi estuvo listo.

Entre 1992 y 2000 la Fundación Eco Bolivia estableció una importante red de infraestructura en el Parque Madidi para la capacitación de sus pobladores, quienes aprendieron cuales son sus derechos legales y procedieron a fortalecer sus organizaciones, y para el manejo de turismo de calidad para proveer empleo digno a la población local. También logró establecer una protección estricta de más de 350,000 hectáreas dentro del área, protección que se consolidó aun antes de la firma del decreto del parque. La ironía fue que cuando el gobierno estableció la administración del parque, sus mismos administradores se convirtieron en sus mayores depredadores. Las denuncias de la Fundación Eco Bolivia a estos hechos la convirtió en la mayor enemiga del gobierno, el que procedió al robo y destrucción de todos sus bienes, y a una carísima campaña de difamación en su contra.

En 1995 la cadena de televisión France 3 documentó el trabajo de la Fundación Eco Bolivia, y en 2000 también lo hizo la Nacional Geographic Society mediante su revista, en video, radio e Internet y otros medios publicitarios.

Parte de la estrategia de Rosa Maria Ruiz fue usar Madidi para unir otras áreas protegidas para crear una unidad continua de protección. La estrategia continúa hoy en día, y Serere se ha convertido en la punta de lanza para ampliar la protección hacia el norte.